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Los encuentros con los ocupantes de los ovnis no pueden ser ignorados; son demasiado numerosos…
Doctor J. Allen Hynek.
The Ufo Report.
Más allá de la Ciencia / Octubre 2025
El visitante

La irrupción del objeto interestelar 3I/ATLAS ha generado un verdadero revuelo en el mundo. ¿Ante qué nos encontramos? Los principales medios de comunicación están abordando a diestra y siniestra el misterio que entraña el visitante cósmico, mientras los científicos discuten acalorados entre ellos y el público se pregunta si solo se trata de un cometa de características exóticas o, tal vez, la posibilidad de estar presenciando el paso de una nave de origen extraterrestre en nuestro Sistema Solar. Así como se lee.

A pesar de que ya he tratado este tema en mis conferencias y en un reciente IG Live, debido a la copiosa correspondencia que vengo recibiendo con preguntas sobre el 3I/ATLAS he decidido escribir estas líneas. Y entiendo por qué se ha suscitado tamaño interés: Ivika nos anunció este descubrimiento cósmico hace más de un año en el desierto de Atacama

 

El mensaje

El 13 de abril de 2024 recibí un mensaje psicográfico en medio de una práctica de contacto en el desierto de Atacama, información que fue publicada ese mismo mes en este sitio web.

La emisora de este importante mensaje es una mujer de origen extraterrestre que se presenta con el nombre de Ivika. Quienes siguen mi trabajo ya conocen la historia de este grupo de seres de aspecto humano que afirman provenir del sistema estelar vecino Alfa Centauri.

Uno de los fragmentos de su mensaje decía:

“Un descubrimiento cósmico en 2025 podría ser la llave que abra paso a la consciencia del lugar que ocupan en el universo, la evolución y aprendizaje de las especies y, también, la extinción. Mas es el conocimiento adquirido el que debe prevalecer. El legado escrito en las estrellas que será leído por las criaturas venideras..”

¿A qué se refería Ivika? Si bien soy consciente que estos seres, por sus metódicos protocolos de comunicación y estrictos límites de interacción con un canal humano, no deben dar demasiados detalles en las informaciones que proporcionan, solo “pistas” para que el testigo de contacto pueda investigar, razonar, y hallar por sí mismo las respuestas, resultaba evidente que la mensajera de Tierra II apuntaba a un descubrimiento en el espacio exterior. Su mensaje daba a entender que ese hallazgo nos llevaría a comprender el lugar que ocupamos en el universo, el proceso de la vida y la evolución, así como la propia extinción. Y aquí añade algo crucial: “mas es el conocimiento adquirido [por la especie que podría extinguirse en algún momento] el que debe prevalecer…”

Para mí la “pista” estaba clara: Ivika se refería a un visitante estelar. Un cuerpo celeste que en la dinámica del universo podría ser un “sembrador de vida”, como defiende la hipótesis de la panspermia, sea esta natural o “dirigida” (como defendió en 1973 el premio nobel Francis Crick), o un agente de destrucción, como sucedió hace 65 millones de años con el episodio clave de la extinción de los dinosaurios: el impacto de un asteroide de unos 10 km de diámetro.

Como fuese, decidí estar atento a la predicción de Ivika. Su mensaje auguraba un hallazgo muy importante.

 

La censura

Iniciando el año 2025 una noticia me sorprendió. La estación chilena del sistema de Última Alerta de Impacto Terrestre de Asteroides (de las siglas en inglés, ATLAS) había descubierto un pequeño asteroide, entre 40 y 90 metros de diámetro, que podría, potencialmente, impactar la Tierra. De acuerdo a la escala de Turín, la clasificación era de nivel 3 y la fecha del posible impacto sería el 22 de diciembre de 2032. Si bien el descubrimiento del asteroide se realizó el 27 de diciembre de 2024 (de allí su nombre, 2024YR4), fue en los primeros meses de 2025 que se documentó con claridad la posible órbita de colisión. ¿A este "hallazgo cósmico” se refería Ivika?

En febrero me encontraba en Tepoztlán, México, en una salida de campo en donde desarrollábamos prácticas de contacto. Era una estupenda oportunidad para preguntarle a Ivika sobre el asteroide que había obligado a las Naciones Unidas a activar, por primera vez, su protocolo de defensa planetaria (que por ahora solo funciona en su fase pasiva, que implica la identificación y estudio de posibles amenazas; la fase activa, que apuntaría al desvío de la amenaza con tecnología espacial, aún se halla en pañales).

Ivika fue al grano:

“Ciertamente la potencial trayectoria de colisión del asteroide activó los protocolos del programa de defensa terrestre. Esta situación es parte de lo que les anunciamos. Pero se darán a conocer nuevos hallazgos. Nuevos visitantes. Nuevos cálculos. Mas habrá censura y la verdad no saldrá a la luz a tiempo…” Ivika, Tepoztlán, 22 de febrero 2025.

La infalible mensajera de Tierra II afirmaba, en líneas generales, que el asunto no iba por el 2024YR4 (cuya ruta de colisión fue finalmente descartada por la NASA). Hablaba de nuevos hallazgos y visitantes. Y también de censura…

El 1 de julio se cumplió su predicción a rajatabla. Nuevamente el sistema ATLAS de Chile dio un golpe en la mesa al reportar el hallazgo de un curioso objeto de origen interestelar, es decir, que procede de fuera de nuestro Sistema Solar, como ocurrió anteriormente con 1I/Oumuamua y 2I/Borisov. Así, el tercer visitante se empezará a conocer como 3I/ATLAS.

Y fue el prestigioso astrofísico de Harvard, Abraham “Avi” Loeb, quien puso el dedo en la llaga al sostener (siguiendo la línea de sus investigaciones previas con 1I/Oumuamua), que 3I/ATLAS tenía demasiadas características anómalas como para ser tratado como un cometa común. Por ello, en su escala de Loeb (1) lo catalogó en un nivel 4 de 10 como posible tecnología de origen extraterrestre.

 

Entre las anomalías que Loeb y su equipo hallaron se encuentra su trayectoria hiperbólica, es decir, que no gira alrededor del Sol como los cometas habituales, además de que viaja disparado a toda velocidad, la friolera de unos 220.000 km por hora. Uno de los detalles más llamativos fue la detección de una aleación de níquel nunca antes observada en la naturaleza. Los análisis indican que el objeto emite una pluma con alrededor de cuatro gramos de níquel por segundo y sin rastro de hierro, algo inédito. Esta combinación genera un compuesto conocido como níquel tetracarbonilo, que a decir de Loeb solo se había producido en procesos industriales humanos… Y ni hablar de la “anticola”, un chorro de material que en vez de hallarse en la retaguardia del cometa parecía apuntar al Sol. Y otro detalle no menor: al acercarse a nuestra estrella, esta “anticola” desapareció y surgió la cola tradicional tras el objeto. Loeb volvió a ser polémico:  “El objeto podría ser una nave espacial extraterrestre que está desacelerando”, aseguró, al concluir que la anti-cola sería un mecanismo de “empuje de frenado” que, una vez completado, daría lugar a una cola convencional. Según Loeb, esta transición constituye un evento tipo “cisne negro”, inesperado y de alto impacto para la astronomía. Por lo pronto, la International Asteroid Warning Network (IAWN), una red de colaboración científica en la que participa la NASA, promovió una campaña de observación internacional. Oficialmente, este despliegue no es parte de un protocolo de “defensa planetaria”. Pero, ¿se nos informará con la verdad?

 

3I/ATLAS captado por el Hubble.

 

Avi Loeb (no por casualidad compañero de Stephen Hawking en la idea de enviar nanosondas hacia Alfa Centauri para localizar una “Tierra II”), sospecha que la NASA está ocultando información delicada y crucial sobre el “cometa”, particularmente la que se pudo reunir durante su paso en la zona orbital de Marte, en donde había distintas tecnologías espaciales humanas desplegadas. Penosamente, este paso “coincidió” con el cierre del gobierno de los Estados Unidos. Las agencias espaciales no actualizaron ni divulgaron información...

Y, mientras escribo estas líneas, este objeto de la discordia, cuyo núcleo podría tener 20 km de diámetro, ya alcanzó su perihelio (su punto más cercano al Sol), iluminándose de una forma asombrosa, tal y como muestran las mediciones fotométricas (el estudio de la luz) obtenidas por instrumentos como SECCHI HI1 y COR2 de STEREO-A, LASCO C3 de SOHO, y CCOR-1 de GOES-19. Este estudio, pendiente en su revisión por pares, muestra al 3I/ATLAS de color azul, mucho más azul que el Sol. Esto quiere decir que “el visitante” esgrimió una temperatura superior a la de nuestra estrella…

Para Loeb, ya es la novena anomalía (2)…

 

¿Qué es el 3I/ATLAS?

Internet es un hervidero. Un auténtico circo de opiniones en donde hallaremos afirmaciones de que el objeto es una nave draconiana que enviará sus sondas de invasión a la Tierra desde el otro lado del Sol. En contraparte, no pocos señalan a la presunta nave nodriza como una misión de ayuda de los “Arcturianos”. En círculos espíritas también hay otra versión: solo estaríamos ante un cometa exótico, no una nave alienígena, pero eso sí, acompañado o escoltado por espíritus de otros mundos. Por si todo esto no fuera suficiente, algunos canalizadores aseguran que se trata de una nave “reprogramadora”, cuya presencia en nuestro Sistema Solar activará códigos ocultos en nuestro ADN.

Disquisiciones aparte, me quedó con el mensaje de Ivika de Atacama. ¿Por qué? Porque ella lo predijo con más de un año de antelación

Sea lo que sea el 3I/ATLAS, estamos ante una gran oportunidad para entender el universo en donde vivimos.

Desde luego que no estamos solos. Por supuesto que pueden existir “caballos de Troya” espaciales recorriendo nuestro Sistema Solar, camuflados, observando, evaluando en silencio sin revelarse...

Y habrá más: Ivika afirmó que tras el 3I/ATLAS, vienen otros “visitantes”…

 

 

 

 

 

Sitio de artículos de Avi Loeb: https://avi-loeb.medium.com/

1. https://avi-loeb.medium.com/the-loeb-scale-astronomical-classification-of-interstellar-objects-62b909644351

2. https://avi-loeb.medium.com/3i-atlas-rapidly-brightens-and-gets-bluer-than-the-sun-near-perihelion-3bf100df8390 

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