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Los encuentros con los ocupantes de los ovnis no pueden ser ignorados; son demasiado numerosos…
Doctor J. Allen Hynek.
The Ufo Report.
Fenómeno Ovni / Enero 2026
Contacto y el futuro, PARTE I

El pasado 29 de noviembre de 2025 participé de una larga conferencia por Zoom con los miembros de nuestra comunidad de WhatsApp, a la que he denominado “Cronocontacto”. A continuación, transcribo en esta primera entrega algunos fragmentos de los temas tratados.

 

 

1. ¿Es inevitable la caída del asteroide Gog?

Actualmente, muchos se preocupan por el 3I/Atlas debido a la divulgación de la existencia de Gog: el asteroide, el planeta-cometa o incluso el “ejército” del cielo, porque Gog también significa, en antiguo sumerio, “el ejército oscuro”. Pues bien, sea lo que sea, “aquello” sería una amenaza proveniente del cielo.

Y teniendo en cuenta que hay algunos eventos que ya ocurrieron en otras líneas de tiempo —como los que narra Ivika—, al menos en la línea temporal de la que ella sostiene provenir, al parecer algunas cosas se están superponiendo con nuestra realidad. Son como ecos.

Estas informaciones son importantes de comprender, especialmente para lo que ellos denominan “grupos de tarea”. Y no porque esos grupos tengan una gran misión o sean una suerte de elegidos. Ya saben que yo huyo de esos mesianismos y recomiendo tomar todas estas informaciones con pinzas.

Ahora bien, dicho esto, sí entiendo el mecanismo y la función de esos grupos: células que están en contacto con estos seres. Son importantes y son muchísimas, actuando en todo el mundo. Sé que su trabajo termina contribuyendo a inclinar la balanza hacia sucesos positivos.

¿Ocurrirá el incidente Gog en 2027? Siento que no. Tengo esa confianza basada en información, no solo en un deseo.

La fecha de 2027, en mi caso personal, la recibí en una experiencia en el desierto de Chilca hace más de un cuarto de siglo. Sé que, si no sucede nada en esa coordenada en nuestra línea de tiempo —como yo lo creo—, se activará un nuevo programa de trabajo que implicará diez años. ¿En qué consiste ese programa? No tengo la menor idea. Pero Ivika confirmó esta información.

 

2. ¿Según los extraterrestres la posible caída del asteroide sería en el hemisferio norte?

Recientemente, en una salida de campo en Talampaya (La Rioja, Argentina), hemos obtenido mayor información al respecto.

A ver: en América Latina, donde —como sabemos— hay una gran proliferación de grupos de contacto basados en información contactista, documentada en los mensajes de diversas profecías (como, por ejemplo, las advertencias de Benjamín Solari Parravicini), existe una casi certeza de que el impacto del “cuerpo errante” sucedería en el hemisferio norte.

Además, muchas de las crisis geopolíticas, focos potenciales de guerra, experimentación con armas de destrucción masiva, etcétera, se han concentrado en el hemisferio norte, amenazando el destino de Europa y Estados Unidos. En esa región se vive una crisis social y geopolítica preocupante, y por ello los analistas más optimistas ven muy lejos una mejora. Todo lo contrario.

Entonces surge Sudamérica como espacio de esperanza, como encarnando las predicciones de Elena Roerich cuando se firmó el Pacto Roerich en 1935, en Washington. Elena y Nicholas Roerich creían que América Latina poseía una gran espiritualidad, capaz de convertirse en la semilla de un nuevo mundo.

Podría añadir los lugares de contacto que se hallan muy activos en este hemisferio, como el desierto de Atacama, los santuarios de Cusco, el cerro Uritorco y tantos otros espacios fascinantes que, en el ideario esotérico y contactista, son considerados “intocables”. Lugares seguros frente a las posibles amenazas del futuro.

Pero ¿y si cambian las reglas del juego y el incidente, en vez de afectar con un impacto la zona del Caribe, sucede en Sudamérica? Y no en cualquier zona. ¿Y si ocurre justamente en el cuadrante sensible de Valdivia, asociado a la Placa de Nazca (oceánica) y la Placa Sudamericana (continental)? Sería un golpe estratégico de terribles consecuencias.

Esto forma parte de la información obtenida en Talampaya. De ocurrir un incidente así, da igual si vives en un refugio en el valle del Urubamba o en el valle del Uritorco, con biohuerto y cuarenta y ocho mil generadores de energía solar. Da igual si te fuiste a vivir a los Andes a cinco mil metros de altura. Ante un hecho de esa magnitud, enfrentaríamos un proceso de extinción global.

¿Cuál fue el mensaje que quiso dejar Ivika al compartir esta inquietante posibilidad? Creo que buscan hacernos reflexionar: no debemos dar por sentadas todas las certezas previas ni dormirnos en nuestros laureles. Es decir, no cantar victoria antes de tiempo, porque todo en este momento se halla en continuo movimiento.

Estas operaciones de reset en los mundos-escuela resultan crueles para nosotros. Pero son mecanismos que existen en el universo y que nuestro planeta ya ha padecido, como la extinción de los dinosaurios, que —según estos seres— fue provocada para que más tarde los humanos pudiéramos surgir.

Estamos en medio de una evaluación. No de los extraterrestres, sino de algo mucho más profundo y poderoso, que nos resultaría imposible comprender.

Los asteroides y cometas podrían ser, pues, agentes de siembra de vida o instrumentos de estas operaciones de reset. De hecho, como bien sostiene Ivika, algunos “cometas” no serían solo trozos de hielo orbitando el Sol. Podrían ser algún tipo de consciencias cósmicas, incluso algo que podríamos llamar “dioses”.

Así como mis ancestros en Perú adoraban a la Pachamama como espíritu de la Tierra o a los Apus como espíritus de las montañas (más allá de las confusiones con los auténticos apunianos), ¿podrían algunos cometas exóticos, como el 3I/Atlas, esconder un secreto impensable?

¿Por qué los cometas eran tan adorados en la antigüedad? ¿No eran considerados los grandes jueces del cosmos? ¿Qué los anima? ¿Qué hay detrás? Siempre según Ivika, no todo es mitología creada por el miedo a fenómenos celestes desconocidos.

Así como nosotros, los humanos, somos criaturas de carbono, fósforo y nitrógeno, animadas por una consciencia no local, podrían existir otras consciencias desplazándose por el universo en otros “vehículos”.
Lo sé: esto es para que nos explote la cabeza…

 

3. ¿Hay alguna otra información que señale un posible impacto de asteroide en Sudamérica?

Hay un caso en Argentina que comenzó a investigar mi querido Fabio Zerpa. Me refiero al episodio de abducción extraterrestre que habría vivido un muchacho de campo de Venado Tuerto, provincia de Santa Fe: Óscar Juan Pérez.

En 1978 tuvo un contacto extraterrestre que Zerpa investigó en profundidad. Incluso invitó a su amigo Jacques Vallée, el famoso astrofísico francés y ufólogo, autor del libro Pasaporte a Magonia, uno de los padres de la ufología junto a J. Allen Hynek.

Ambos entrevistaron a Pérez cuando este era un niño. Hoy es un hombre adulto, y he estado en contacto con él recientemente. Me dijo que, entre los mensajes mentales y sueños que ha venido recibiendo desde aquel contacto, los extraterrestres le hablaron de un asteroide que se acercaría a la Tierra, rozándola peligrosamente en el sector sur de Sudamérica.

Es increíble, pero estos datos de contacto parecen hacerle un guiño a la película No mires arriba. ¿Casualidad? Lo cierto es que la realidad supera a la ficción…

 

4. ¿Te parece importante el trabajo de las 490 células actuando en todo el mundo y la expansión que pueden generar para modificar todo esto?

Sí, absolutamente.

A ver: hay trabajos “técnicos” de esas 490 células que van mucho más allá de investigar, conectar lugares de contacto o recibir información. Por ejemplo, muchos de los denunciantes del encubrimiento oficial sobre la naturaleza extraterrestre de los UAP (antes OVNIs) —entre ellos físicos nucleares, astrofísicos, pilotos de guerra, agentes de las “tres letras” en Estados Unidos, etcétera— fueron motivados por grupos civiles, cuyos miembros en algunos casos forman parte de estos “grupos de tarea”.

Eso me consta personalmente en Estados Unidos.

Entonces, decir que solo vamos a meditar a Paraguay o al cerro Uritorco para ver luces y con ello “salvar a la humanidad” es ridículo. Hay procesos mucho más profundos. En esos espacios y reuniones nacen grandes decisiones y se nutren los cambios. Es un cuidadoso puzzle organizado por “ellos”.

Cuantas más personas caminen con su consciencia despierta, más influyente será la masa crítica positiva humana para modificar los acontecimientos. Es un trabajo gradual, pero seguro. Es la gota que horada la piedra...

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