MENU
Los encuentros con los ocupantes de los ovnis no pueden ser ignorados; son demasiado numerosos…
Doctor J. Allen Hynek.
The Ufo Report.
Fenómeno Ovni / Diciembre 2025
Advertencias para tomar consciencia

Hubo otras dos cuestiones que surgieron en este increíble contacto que no puedo dejar de mencionar…

“Ishtacar” me informó que habían detectado un “foco de tensión” en los Estados Unidos y que este estallaría, conduciendo al país a un nuevo conflicto con Oriente Medio. Las palabras “septiembre” y “Nueva York” resonaron en ese instante en mi cabeza…

Luego, la “coordenada” se transformó en un parámetro: “2–12 de septiembre”, como si fuese el espacio de tiempo en el que “ellos” estimaban que iba a explotar ese foco de tensión que tenía como eje a la ciudad de Nueva York.

 

Abro otro paréntesis…

En el mes de julio, cinco meses después de mi contacto, estuve en el famoso y ampliamente escuchado programa de radio de Renán Armendariz Coello, que se transmitía desde Los Ángeles. Hablé de mi encuentro con los extraterrestres y del inquietante mensaje que implicaba a los Estados Unidos. Acto seguido, ofrecí una conferencia abierta en el inmenso Parque Griffith (su extensión es de unos 17 km²). El impacto del programa fue tal que asistieron unas 2.000 personas. Pero apareció la policía y dispersó a la multitud.

Luego viajé a Nueva York y compartí mi experiencia en la legendaria estación de radio hispana WADO.

En esos días ocurrió un hecho del que nunca he escrito.

Estaba hospedado en casa de unos amigos, en el barrio de Queens. Tenía que viajar por unos compromisos a Manhattan y tomamos el tren y luego el metro para no tener que lidiar con estacionamientos.

Durante ese viaje, “alguien” me habló en el tren.

Una voz masculina me afirmó que me estaban siguiendo y observando “por mi protección”.

Miré disimuladamente en todas direcciones, pero no detecté nada raro en la cabina del tren. De improviso, la voz me dijo: “Estoy sentado frente a ti, el hombre con el periódico abierto”.

Efectivamente, el hombre del diario estaba allí…

“Voy a cerrar el periódico, lo doblaré dos veces y me bajaré en la siguiente estación”, me afirmó…

Cuando el hombre se puso de pie y plegó dos veces el diario, sin dejar de sostenerme la mirada, tuve un vuelco en el corazón…

Se bajó en la siguiente estación y, mentalmente, me dio esta orden: “No lo comentes con nadie”.

Obedecí. Mis acompañantes en este viaje nunca supieron lo que sucedió…

Ahora lo puedo contar. Pero me reservaré la descripción del hombre del diario…

 

Ricardo momentos antes del extraño encuentro en el tren de Nueva York, 2001.

 

Días antes del fatídico 11 de septiembre de 2001 acudí, con un grupo, a Monte Shasta. Estábamos a las puertas del vencimiento del “plazo” marcado por los extraterrestres. ¿Qué sucederá?, nos preguntábamos.

Cuando los aviones se estrellaron contra las Torres Gemelas del World Trade Center, me encontraba en California.

Mi impacto y mi enojo fueron mayúsculos…

Si “ellos”, de alguna forma, lo habían anticipado, ¿por qué no lo evitaron? Y amén de otras situaciones semejantes en el mundo…

Podía intentar comprender aquello de respetar nuestro libre albedrío, de no interferir directamente en nuestro proceso, pero ¿por qué hablarme a mí de ese “foco de tensión” y de sus repercusiones en Oriente Medio? Repercusiones —no hay que olvidarlo— que persisten hasta nuestros días, más allá de la guerra. Hubo importantes consecuencias en materia de seguridad, viajes aéreos, administración de datos, privacidad y un largo etcétera. Geopolítica dura y pura.

Se haya tratado de un atentado terrorista o de una conspiración interna, como consideran no pocos analistas, de lo que no hay duda es de los oscuros ecos del 11-S. Una huella que también es psicológica en la consciencia humana. Dependiendo de la edad de quien ahora me lee, muchos recordamos lo que estábamos haciendo en el momento en que nos sorprendió esta noticia. El shock fue total.

¿Era lo que “ellos” pretendían de mí? ¿Una “lección” más?

Y van…

Tal vez deseaban que mi testimonio de contacto afectara a mucha gente antes del incidente. A través de las entrevistas en los medios de los Estados Unidos llegué a cientos de miles de personas. No exagero. El referido programa de Armendariz Coello tenía más de tres millones de radioescuchas a diario…

Por medio de nosotros, los testigos de contacto, “ellos” también parecían monitorear las reacciones humanas. Una suerte de focus group a gran escala, teniendo como punta de lanza a los contactados.

¿Somos, pues, víctimas de una manipulación?

¿O agentes de un complejo y gradual proceso de concientización?

 

Texto tomado del libro El Mensaje del Cisne Negro, Ricardo González Corpancho, Ediciones Luciérnaga, Grupo Planeta España, 2024.

COMPÁRTELO EN



regresar